Bizcocho de limón y arándanos con nata
Este bizcocho reúne todo lo que buscamos en una receta casera perfecta: esponjosidad, jugosidad y un equilibrio delicioso entre la acidez del limón y el dulzor de los arándanos. Además, tiene un pequeño truco que lo hace todavía más especial: la fruta queda repartida de forma uniforme en el interior, sin hundirse ni subir, lo que hace que el corte sea precioso.
Molde
Redondo de 20 cm
Ingredientes
150 g de arándanos, ligeramente enharinados
2 huevos
150 g de azúcar
Ralladura de 1 limón ecológico
Vainilla natural al gusto
200 ml de nata para montar
140 g de harina (opción sin gluten)
1/2 cucharadita de polvos de hornear
1 pizca de sal
Elaboración
Monta la nata y resérvala en frío.
En un bol, bate los huevos con el azúcar, la vainilla y la ralladura de limón hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa.
En otro bol, mezcla la harina con los polvos de hornear y la sal.
Incorpora la nata montada a la crema de huevos con movimientos envolventes.
Añade después la mezcla de harina, también con cuidado para no perder aire.
Vierte en el molde la mitad de la masa y reparte la mitad de los arándanos. Repite con el resto de masa y fruta.
Hornea a 170 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que esté dorado y al pincharlo salga limpio.
Tip
Gracias a la estructura de esta masa, los arándanos se quedan exactamente donde los colocas. No se hunden ni suben, y el interior queda bonito y bien repartido.