Tarta de albaricoque
El pastel perfecto para los días de verano
Cuando llega la temporada de albaricoques, hay una receta que merece un hueco en cualquier recetario. Es sencilla, rápida de preparar y necesita muy poco tiempo de horno, justo lo que apetece cuando hace calor.
La masa, elaborada con yogur, queda muy tierna y ligera. Los albaricoques aportan un equilibrio perfecto entre dulzor y un ligero toque ácido que hace que cada bocado resulte fresco y muy aromático.
Una tarta ideal para disfrutar sola o acompañada de una bola de helado de vainilla.
Molde
Redondo de 28 cm
Ingredientes
- 3 huevos
- 150 g de azúcar moreno
- Vainilla natural al gusto
- 130 g de aceite de coco (líquido) o aceite de oliva suave
- 220 g de yogur entero
- 200 g de harina (opcional sin gluten)
- 9 g de levadura química (polvos de hornear)
- 1 pizca de sal
- 600 g de albaricoques partidos en mitades o cuartos
- Almendra laminada para decorar
Elaboración
Precalienta el horno a 170 °C.
Forra el molde con papel de horno.
Bate los huevos con el azúcar y la vainilla durante aproximadamente dos minutos, hasta obtener una mezcla ligeramente aireada.
Incorpora el aceite con movimientos suaves. Añade el yogur y mezcla hasta integrar.
Mezcla la harina, la levadura y la sal, e incorpóralas poco a poco a la masa sin batir en exceso, solo hasta conseguir una mezcla homogénea.
Vierte la masa en el molde.
Distribuye los albaricoques sobre la superficie y termina con almendra laminada.
Hornea durante 25-30 minutos, dependiendo de tu horno.
Deja templar antes de servir.
Consejo
Servida templada con una bola de helado de vainilla, esta tarta se convierte en uno de los postres más refrescantes y apetecibles del verano.