Bizcocho de fresas y almendra laminada
El aroma de mermelada recién hecha en un pastel muy jugoso
Las fresas tienen algo especial cuando se hornean. Mientras el bizcocho está en el horno, la cocina se llena de un aroma que recuerda a mermelada casera recién hecha. Ese es, sin duda, uno de sus grandes encantos.
La parte menos agradecida es que la fresa pierde parte de su color durante la cocción. En esta receta, las almendras laminadas tostadas crean una cobertura crujiente y dorada que compensa perfectamente y convierte el pastel en algo todavía más especial.
Un bizcocho muy jugoso, sencillo de preparar y perfecto para la temporada de fresas.
Molde
Redondo de 24 cm
Ingredientes
- 400 g de fresas frescas
- 100 g de mantequilla blanda
- 150 g de azúcar (al gusto)
- 2 huevos
- 120 g de harina (opcional sin gluten)
- 80 g de almendra molida
- 1 pizca de sal
- Vainilla natural al gusto
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 125 g de yogur entero o griego
- Almendra laminada y azúcar para decorar
Elaboración
Precalienta el horno a 175 °C.
Bate la mantequilla con el azúcar y la vainilla hasta que el azúcar se integre bien y la mezcla quede cremosa.
Añade los huevos uno a uno.
Mezcla la harina, la almendra molida, la levadura y la sal.
Incorpora esta mezcla alternándola con el yogur en dos o tres tandas, mezclando suavemente hasta integrar.
Vierte la masa en el molde.
Coloca las fresas cortadas por la mitad sobre la superficie y termina espolvoreando generosamente con almendra laminada y azúcar.
Hornea primero 10 minutos a 175 °C y después unos 30 minutos a 165 °C.
Deja templar antes de servir.
Consejo
Servido con nata fresca montada, este bizcocho recuerda todavía más al sabor de una tarta de fresas clásica.